English

09-12-2015 : Artículo

El deshielo: la rápida transformación de los Grandes Lagos de norte

Con la subida de las temperaturas, los lagos más emblemáticos del norte están sufriendo cambios importantes, como el rápido calentamiento de las aguas, la reducción de la capa de hielo y los brotes de algas nocivas. Ahora un consorcio de científicos está intentando evaluar el impacto.

por

Durante más de 25 millones de años, el Lago Baikal ha formado un arco inmenso desde el sur de Siberia hasta la frontera con Mongolia. El Baikal, con la longitud de Florida y casi la profundidad del Gran Cañón, es el lago de agua dulce más profundo, el mayor en volumen y el más antiguo del mundo, y contiene una quinta parte de la reserva de agua potable en superficie del planeta. Es el arca de Noé de la biodiversidad, hábitat de innumerables especies únicas sobre la tierra. Igualmente, está cambiando rápidamente, debido a que los gases de efecto invernadero alteran el clima cada vez más.

Expedition_Bergans_Baikal_2010,_surface_of_the_frozen_lake-300

Pavelblazek/Wikimedia Commons

El lago Baikal en marzo. Los registros muestran que la estación de hielo de Baikal se está acortando y su capa hielo se está haciendo más fina.

Las aguas de la superficie del Baikal se están calentando a un ritmo acelerado, aumentando un mínimo de 2 grados Celsius con respecto al cuarto de siglo pasado: el doble de rápido que la temperatura del aire del planeta, según muestran algunas investigaciones. La estación del hielo, que habitualmente cubría el lago de enero a mayo, se ha acortado en casi tres semanas desde mediados del siglo XIX, y el hielo se ha reducido en casi 13 cm desde 1949. Los científicos dicen que para finales de siglo, Baikal podría estar deshelado al menos un mes más que en la actualidad.

El rápido cambio climático amenaza a animales únicos, adaptados al frío del lago, entre los que se encuentra la representativa nerpa (la única auténtica foca de agua dulce) cuya fertilidad desciende en los inviernos calurosos. Los pescadores se quejan de que el omul (una especie de pescado blanco antes abundante) ha comenzado a escasear. Las altas temperaturas también podrían ser la causa de los nuevos problemas de plagas en el lago durante los últimos años. Los bosques subacuáticos, verdes y brillantes de esponjas endémicas del Baikal, están muriendo, víctimas de un agente patógeno desconocido, y las densas alfombras de algas ahogan las grandes hileras del fondo cercano a la orilla.

“Estas alfombras asfixian todo lo que hay debajo, y por supuesto ahí es donde se encuentra la mayor diversidad del lago”, informa la ecologista acuática de Wellesley College, Marianne Moore. “Es un problema real.”

Baikal es solo uno de los muchos grandes lagos del mundo que muestran signos de rápido cambio como consecuencia del aumento de la temperatura. Estas majestuosas masas de agua, como el Baikal y el Lago Superior de América del Norte, forman parte de regiones como Siberia y los Grandes Lagos, y representan un papel clave para el transporte, la pesca y el turismo. También contienen la mayor reserva de agua dulce no congelada de nuestro planeta. Sin embargo, las latitudes norte, ricas en lagos, donde residen la mayoría de estos recursos vitales, son las regiones que más rápido se calientan de la Tierra.

Hasta hace poco, los científicos tenían escasos conocimientos de cómo estaban afectando el calentamiento y las condiciones meteorológicas extremas a los lagos.

Más de tres de cada cuatro grandes lagos por encima del paralelo 40 norte, aproximadamente la latitud
de la ciudad de Nueva York y Madrid, han sufrido aumentos de temperatura estivales en superficie de al menos 1,5 grados Celsius desde 1985 a 2009, según ha observado un nuevo grupo de investigación internacional. Algunos lagos aumentaron su temperatura en más del triple de esa cifra. Casi todos han sufrido una reducción del hielo en invierno, una pérdida que puede afectar a la circulación interna y a la reducción del oxígeno, y que ayuda a crear un caldo de cultivo para algas nocivas. Estos cambios, que parecen estar acelerándose, tienen consecuencias graves para las reservas de agua, la alimentación y la vida acuática.

“Los lagos nos están diciendo de forma muy clara que se está dando un rápido calentamiento en todo el mundo”, afirma Stephanie Hampton, una ecologista acuática de la Universidad Pública de Washinton, en Pullman y miembro de la Global Lake Temperature Collaboration, un esfuerzo científico comunitario que está recopilando bases de datos internacionales de estudios sobre lagos. “Lo que les está pasando a los lagos no es solo un aviso de mayores cambios medioambientales”, afirma Hampton, “sino que también nos cambia a nosotros.”

Hasta hace poco, los científicos tenían escasos conocimientos de cómo estaban afectando a los lagos del todo el mundo el calentamiento atmosférico y las condiciones meteorológicas extremas, cada vez más frecuentes. La limnología (el estudio de masas interiores de agua) se ha centrado normalmente en un lago específico, con poco intercambio de información entre regiones. Pero la extensa colaboración mundial para el estudio de los lagos, que está recogiendo datos desde las observaciones de temperatura de lagos alpinos por un naturalista austriaco a mediados del siglo XIX, hasta las mediciones de hielo del centenario Baikal que sobrevivió guerras y revoluciones, pasando por las últimas imágenes por satélite y sondas, está empezando a revelar el daño planetario.

nerpa-baikal-300

Sergey Gabdurakhmanov/Flickr

Las focas del Baikal, la única auténtica foca de agua dulce del mundo, nació en cuevas de hielo que podrían desaparecer por el calentamiento de agua.

La colaboración mundial para el estudio de los lagos, lanzada en 2010 por un grupo de 10 científicos de tres países, empezó como una “conversación de varias personas sobre lo que estaba causando ese rápido calentamiento en los grandes lagos”, afirma John Lenters, un científico del clima para la firma de consultoría medioambiental LimnoTech en Ann Arbor (Michigan), y uno de los fundadores del grupo. La iniciativa se ha ampliado ahora para incluir datos de más de 70 investigadores sobre casi 300 lagos en 60 países para descubrir los patrones y áreas geográficas de los lagos que se están calentando más rápido.

“La única forma de determinar lo que está pasando es comparar lagos y sistemas en diferentes partes del mundo”, afirma Geoffrey Schladow, quien, como director del Centro de Investigación Medioambiental Davis Tahoe de la Universidad de California, estudia el Lago Tahoe en la frontera entre California y Nevada. “Ningún lago te va a contar todo.”

Mucha parte del trabajo todavía está en curso. Las respuestas de los lagos al cambio climático se forman por una variedad de factores, como el área de superficie y la profundidad, y no hay dos lagos idénticos. Pero los análisis muestran que los lagos del hemisferio norte se están calentando más rápido, y que la reducción de la capa de hielo es la causa principal.

“Una de las tendencias ha sido que el deshielo está ocurriendo antes en estos lagos, y una de las consecuencias de ello es que el lago tiene más tiempo para absorber la energía del sol y alcanzar mayores temperaturas del agua en verano,” afirma Catherine O’Reilly, una ecologista acuática de la Universidad Pública de Illinois, en Normal. “Básicamente, el verano es más largo desde el punto de vista de los lagos.”

Las aguas del Lago Superior han aumentado 3,5 grados Celsius su temperatura en verano desde 1906

El Lago Superior es uno de los que más rápido cambia, el más frío y más al norte de los Grandes Lagos. Tiene el tamaño de Austria, una profundidad de 406 metros y es el tercer lago más grande del mundo en volumen, con el 11 por ciento de la reserva de agua en superficie del planeta. Las temperaturas estivales del agua han aumentado 3,5 grados Celsius desde 1906, año en que una planta hidroeléctrica en la desembocadura del lago empezó a tomar mediciones diarias. La mayor parte del aumento del calor ha ocurrido en los últimos 30 años, durante los que “ha habido una tendencia significativa al deshielo,” afirma Jay Austin, un oceanógrafo físico del Observatorio de los Grandes Lagos de la Universidad de Minnesota, en Duluth. Entre 1973 y 2010, la capa de hielo del Lago Superior se vio reducida en casi el 80 por ciento.

Las variaciones anuales pueden estar cubriendo consecuencias a largo plazo. Por ejemplo, el invierno casi sin hielo de 2012 se vio seguido de inviernos extremadamente fríos en 2014 y 2015, con gran cantidad de hielo. Pero los inviernos con poco hielo son cada vez más comunes hoy en día, afirma Austin. Este fenómeno estresa a los peces, evapora el agua del lago y afecta a actividades como el ocio y la pesca comercial.

Los grandes lagos de Europa también muestran temperaturas en alza y una disminución del hielo. Por ejemplo, en la cuarta masa de agua dulce del continente, el Lago Peipsi en Estonia, la capa de hielo de diciembre a abril se está rompiendo casi tres semanas antes que hace un siglo, indica Peter Noges, un limnólogo de la Universidad Estonia de Ciencias Naturales, en Rannu. La temperatura del aire en inverno en torno a este lago báltico rodeado de pinos ha aumentado 3 grados Celsius en los últimos 50 años. Las temperaturas aún se sitúan en un promedio frío de -2,2 grados Celsius, pero si aumenta a 0 grados Celsius, en línea con las tendencias de calentamiento global, la estación de hielo de Peipsi se vería reducida a la mitad, según los cálculos de Noges y sus compañeros. Además, los aumentos de temperatura podrían hacer que el hielo desapareciera por completo durante el año, muy en detrimento de los miles de pescadores en hielo que lo visitan cada fin de semana durante los largos inviernos sin luz.

Las aguas calientes de Peipsi ya están estimulando grandes matanzas de peces y cambios de especies en una región en que la pesca desempeña un papel muy relevante para la economía y el estilo de vida. Los eperlanos, peces de agua fría, antes abundantes, han cedido el paso a las luciopercas. Varias especies de peces jóvenes ahora están disminuyendo. “La desaparición más destacable es la del corégono [en Europa también denominado cisco],” afirma Noges, “por el que era famoso el lago.”

Como muestra el Lago Baikal, una estación de hielo más breve puede eliminar un ecosistema entero. El lago tectónico es conocido por su hielo abundante y sorprendentemente claro, esencial para ambos extremos de la cadena alimentaria del lago. Su mayor depredador, la foca Baikal, nace en cuevas de hielo protegidas en el lago, donde viven las crías hasta que pueden nadar. La disminución del hielo podría dejar a estas diminutas crías expuestas a los cuervos merodeadores. En la base de la cadena alimentaria, los picos anuales de diatomeas grandes, nutritivas, que prosperan bajo el hielo, están llegando más de un mes tarde, ya que los inviernos calurosos retrasan la congelación. Ahora, el zooplancton, más pequeño y menos nutritivo, parece estar haciéndose hueco.

Como los océanos, las principales masas de agua dulce podrían estar haciéndose más ácidas debido al aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero

Los inviernos cálidos también están poniendo fin a la circulación estival en los lagos del norte. Cuando las temperaturas de la superficie están cerca de la congelación, las capas superiores frías, densas, se hunden, llevando el oxígeno hacia abajo y los nutrientes hacia arriba, un fenómeno anual llamado “rotación”. Como la superficie del lago se calienta, se “estratifica” en distintas capas que evitan que el oxígeno se mezcle con el agua más fría de debajo, sofocando básicamente el fondo. Cuanto antes comience el calentamiento, más largo será el periodo estratificado, y mayor será la zona hipóxica o sin oxígeno, donde pocos animales pueden vivir.

En el Lago Tahoe, entre los más profundos del mundo, la estratificación estival ha aumentado en tres semanas desde 1968. Esta primavera, el lago no se mezcló completamente por cuarto año seguido, según muestran las mediciones de la temperatura y densidad del agua. El invierno anterior, las temperaturas del lago fueron las más altas, y el número de días de congelación fue el más bajo registrado nunca. Los patrones climáticos de Schaladow y compañeros suyos sugieren que, a medida que el lago continúa calentándose, su mezcla en las profundidades podría acabar por desaparecer, quizá para la década de 2060.

“Entonces el Tahoe se volvería hipóxico,” dijo Schladow. “Es una previsión aterradora.”

El aumento de la estratificación de los lagos también fortalece los brotes de cianobacterias, algas nocivas que producen toxinas que pueden enfermar o matar a personas y animales. Las cianobacterias prosperan en condiciones bajas en oxígeno y altas en nutrientes, como las que existen en el Lago Erie, el Gran Lago más al sur, que ha empezado a tener brotes anuales tan grandes que se pueden ver desde el espacio. Dichos fenómenos serán más frecuentes y generalizados a medida que el planeta se caliente.

“Cuando existen estas algas nocivas, pasamos a tener un problema de salud humana,” afirma Benjamin Kraemer, limnólogo de la Universidad de Wisconsin-Madison y autor principal de un estudio reciente sobre la estratificación de los lagos y el cambio climático. Las playas y las entradas de agua deben permanecer cerradas durante los brotes. “Eso tiene un impacto enorme sobre la economía y los beneficios que obtiene la gente de los lagos,” asegura Kraemer.

Al igual que los océanos, las principales masas de agua dulce también podrían volverse más ácidas debido al aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero, según indican nuevas investigaciones. “A medida que aumentamos la concentración de dióxido de carbono en la atmósfera, la concentración de carbono en los lagos va a responder aumentando, y eso va a causar la acidificación,” afirma Galen McKinley, profesor de ciencias atmosféricas y oceánicas de la Universidad de Wisconsin-Madison. Un estudio reciente del que es coautora afirma que los Grandes Lagos podrían acidificarse tan rápido como el océano este siglo. Es probable que esto dañe a los animales con concha, como los mejillones, y posiblemente perjudique a los peces jóvenes. Por otra parte, otro estudio reciente muestra que esas aguas podrían desencadenar que los fríos lagos del norte liberen más CO2 al aumentar la temperatura global, lo que elevaría más los niveles de gases de efecto invernadero.

TAMBIÉN EN YALE e360

El Canal de Nicaragua: un proyecto gigantesco con enormes costes medioambientales

Se han iniciado las obras de un canal inter-oceánico de 50.000 $ millones en Nicaragua que podría acabar con las reservas naturales y producir enormes dragados y un gran tráfico marítimo hacia el mayor lago de Centroamérica. Los científicos y conservacionistas están advirtiendo de que el proyecto está gestando un desastre medioambiental.
LEER MÁS

Los grandes lagos de la Tierra, tan gigantescos que pueden producir condiciones meteorológicas como nevadas por efecto lacustre en torno a los Grandes Lagos, o un microclima relativamente suave como el del Baikal en medio de Siberia, no son fáciles de alterar. Pero una vez que un lago ha empezado a cambiar, el proceso para pararlo puede llevar siglos.

“Es casi como un petrolero,” afirma Schladow. “Es muy difícil darle la vuelta.”

, , , , , ,

Cheryl Katz
ACERCA DE LA AUTORA Cheryl Katz es una escritora científica afincada en la zona de la bahía de San Francisco. Trabajó como reportera de las publicaciones Minneapolis Star-Tribune, Miami Herald y Orange County Register, y actualmente trabaja como autónoma especializada en temas medioambientales y del cambio climático. Sus artículos han sido publicados en Scientific American, Environmental Health News y The Daily Climate, entre otras publicaciones.